Comentario literario a fondo - "La lotería" de Shirley Jackson


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  La carta de la muerte en el tarot: el sacar esta carta de manera aleatoria, para quienes creen, representa cambios radicales en la vida de alguien, pero hacia lo positivo, sin implicar la muerte real. "La lotería" de Shirley Jackson representa, de forma mucho mas realista, completamente lo contrario: una muerte segura y, se debe destacar, aleatoria.

 

    

    Shirley Jackson es de origen americano, originaria de San Francisco, Estados Unidos, nació el14 de diciembre de 1916 en un pueblo del estado de Vermont. Vivió allí hasta la adolescencia momento en que se mudó a Nueva York, donde la extrañeza del nuevo sitio seguramente la marcó tanto  que se convirtió en uno de los temas que atravesaron su escritura. Es una de las narradoras de terror más interesantes de la literatura estadounidense, escribió La Lotería en 1948, tres años después de la segunda guerra mundial. Murió el 8 de agosto de 1965, a los 48 años, de un ataque al corazón. Sus obras tenían un talento extraordinario para controlar la tensión en sus relatos, también fueron material de alta influencia para los autores que actualmente se destacan en el género, en sus obras hay un gran interés por lo que se esconde de la superficie, un espacio muy fructífero para el terror que ella supo trabajar y cuidar hasta el mínimo detalle.

 

 

    “La Lotería” es una narración que pertenece a la categoría de ficción. Está escrito en párrafos y la historia ocurre de forma secuencial.

    Este cuento trata sobre un pequeño pueblo, de no más de 300 habitantes donde ocurre este suceso llamado “la lotería”. La historia sucede el día 27 de Junio, día en el que tradicionalmente ocurre esta lotería. El Sr. Summers, anfitrión de esta tradición, llama a todos los cabezas de familia a la plaza, para saber quién será el elegido de ese año, donde sale elegido Bill Hutchinson. Este debe traer a su familia para definir quién será el o la “ganadora''. Luego de sacar papeles, sale elegida Tess, esposa de Bill. Mientras ella protesta por esta tradición, se empieza a acercar el pueblo para apedrearla, lo que sería considerado como el “premio” de esta lotería. Finalmente, la Sra. Hutchinson termina muerta a manos del pueblo y de su propia familia.

 

    En cuanto a la estructura interna, el inicio se da cuando se empieza a reunir la gente en la plaza, el desarrollo del cuento es principalmente en el momento en que se da inicio a la lotería, llevándonos al clímax, que es cuando sale elegida Tess. Por último, el desenlace es la revelación del verdadero fin de la lotería y la muerte de la Sra. Hutchinson.

 

 

Como fue mencionado anteriormente, la publicación de “La Lotería” provocó un enorme revuelo en los medios de comunicación masiva. La gente estaba terriblemente confundida y en parte indignada por las aparentes locuras publicadas en “The New Yorker”, y no sin razón. El cuento de Shirley Jackson tiene un desenlace muy particular en el que no hace ninguna reflexión explícitamente, por lo que la gente se preguntaba entonces cuál era el propósito del escrito.

 

El texto fue publicado en la época post-Segunda Guerra Mundial, en un contexto en el que la violencia y la guerra estaban recién dejando de formar parte de las vidas cotidianas de las personas. Aquí toman vital importancia el título del cuento y el elemento alrededor del cual gira la trama: la lotería. Como se revela al final del relato, la lotería que se lleva a cabo tiene como objetivo decidir de manera aleatoria quien será la víctima de un apedreamiento público. El elemento de la lotería hace más concreto y acerca al lector el concepto de aleatoriedad. A través de esta aleatoriedad, Shirley Jackson busca representar la falta de sentido que se encarna en los actos de violencia que habían sacudido al planeta en el último tiempo. La aleatoriedad en la lotería representa la falta de sentido con la que los nazis concentraron sus abusos en contra de los judíos en la Segunda Guerra, la manera en la que los comunistas soviéticos reprimieron factores de aparente oposición, la forma en la que el azar definía de qué lado del conflicto se encontraba la gente, y si eran quienes sufrían la violencia o quienes la ejercían.

 

Si bien ese es, creemos nosotros, el propósito central del texto, no cabe duda de que no es el único. Contextualizando en el mismo espacio temporal, podemos encontrar en el relato de Jackson muchos otros simbolismos. Otro de los propósitos generales que podemos identificar es la obcecación con la que la gente del pueblo adquiere y ejerce la tradición de la lotería. Esta obcecación puede ser trasladada a elementos de nuestra realidad que, en una parte importante, están intrínsecamente relacionados con actos de violencia, como fue tratado en el párrafo anterior. La religión, el racismo y otros elementos que son adquiridos de generaciones antecesoras han sido, históricamente, los motores de una enorme parte de los conflictos y guerras en los que las gentes se han tenido que involucrar siguiendo ciegamente estos elementos culturales adquiridos de manera masiva.

 

Siguiendo la misma línea de este concepto de obcecación, podemos tomar algunos elementos del texto y darnos cuenta de que su aceptación ciega es tal que ni siquiera se habla o discute del tema. Tessie, la víctima de la tradición de La Lotería, es quien más se atreve a criticar y cuestionar la tradición, principalmente debido a ser ella la víctima, pensamos. Sin embargo, en ninguna de sus intervenciones, Tessie pide que se le tenga piedad, que se acabe la tradición o ni siquiera que se le mate de forma rápida. Cada vez que se habla de lo que va a ocurrir, se hace de manera vaga e indirecta, reclamando injusticias en el proceso de selección o cosas similares: ”-Creo que deberíamos empezar otra vez -comentó la señora Hutchinson con toda la calma posible-. Les digo que no es justo. Bill no ha tenido tiempo para escoger qué papeleta quería. Todos lo han visto” (pág. 9); o incluso hacia el final del relato: “-¡No es justo! ¡No hay derecho! -siguió exclamando la señora Hutchinson” (pág. 12). Con esto, Jackson busca aumentar la tensión del lector, que quiere saber en qué consiste la tradición. Este objetivo es logrado majestuosamente: la vaguedad se mantiene hasta el final, y toda la tensión se libera brutalmente en lo que es toscamente la última página del cuento, provocando una impresión en el lector aún mayor de lo que se lograría con la misma historia a través de una narración ordinaria o convencional.

 

 

    El cuento muestra una sociedad con un modo de vida bastante diferente al la que llevamos nosotros actualmente, pero similar a la época cuando vivía la autora del relato. Esta historia nos muestra una sociedad en la que no se le toma mucho el peso a la muerte de una persona y, además, una sociedad en la que tampoco se le toma en cuenta a la mujer. Se pueden observar fragmentos que dan cuenta de que es una sociedad totalmente machista. A modo de ejemplo: las mujeres no podían ser las encargadas de sacar el papel de la lotería, sino que lo debía hacer su marido, y si este no se encontraba por algún motivo, se le preguntaba a la mujer si tenía un hijo mayor de 16 años. En ese caso, este último se convertía en el representante de la familia. Al igual que en el pasado, las mujeres no tienen voz y no se pueden hacer cargo de las acciones fuera de la casa, mostrándonos en la historia una sociedad más antigua a la nuestra, en la que no es importante cómo se sienten las personas y en la que las mujeres están solo para servir a los hombres de la familia. Para poder alcanzar una mayor comprensión del texto en este aspecto, primero se tiene que entender cómo era la sociedad antiguamente y cómo se le trataba a las mujeres en esos tiempos.

    

 

    En síntesis, esta es una obra fascinante porque mediante el uso de diferentes recursos permite mantener una trama misteriosa que es poco usual en este tipo de textos. La vaga información al inicio del texto, en conjunto con este extraño título, nos permite imaginarnos una infinidad de desenlaces distintos, pero probablemente no acertaríamos al verdadero. Las breves fuentes de información que van apareciendo a lo largo del relato hacen que la trama este más viva que nunca, permitiendo que el deseo de saber que es lo que ocurrirá se vea acrecentado en una gran magnitud. Además, toda esta trama misteriosa se ve complementada con un gran final, que es capaz de sorprendernos y desechar cualquier hipótesis previa. Sin duda, hay que agregar, que el factor de la aleatoriedad nos permite repensarnos los sucesos del pasado, que solo por cierta característica seas juzgado como ocurría en aquella época bajo tantos conflictos raciales y religiosos como la Segunda Guerra Mundial. El concepto de tradición adquiere gran importancia permitiendo hacer un análisis sobre el valor de las costumbres en las sociedades, donde el pensamiento crítico sobre lo que está establecido es bajo o casi nulo. En este sentido, el cuento llama a reflexionar sobre la adquisición de tradiciones culturales.


    Nuestra impresión al leer la obra se parece a la reacción que tuvo el público de “The New Yorker”, compartimos con los lectores de ese diario la confusión, debido a que el título y las diferentes acciones no nos permiten imaginarnos un desenlace tan particular, pero también hace algo muy importante y que casi no ocurre en el común de los libros que leemos que es mantener la trama en un ambiente tenso. Por lo mismo, esta combinación de sucesos y factores hace que sea un cuento fascinante, que no solo entretiene sino que también permite reflexionar acerca de diferentes aspectos de la sociedad tanto del pasado como del presente. 

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